Quiénes somos…

No hay nada como el conjunto. El equilibrio entre la vida personal y laboral, entre callarse y replicar, entre mantener y dejar ir. La armonía entre renglones. Dejar que juntos, uno sobre otro, como en una de esas libretas a rayas que contribuyen a mantener la simetría, formen un todo, a pesar de que existen dos renglones fundamentales. El de salida marca el punto de partida. Lo hace en la vida, en el comienzo de cada etapa, y en las historias. Entrar a una librería es, para nosotros, ir más allá de la sinopsis: explorar esas primeras palabras que dan la bienvenida a una narración. Solo hay una línea que le gana en interés: la última, la de llegada. Es la que  puede esclarecerlo todo, o ponerlo patas arriba. Ajustar cuentas, dar un vuelco inesperado o dejarte con sabor a penúltimo renglón: no hay nada más difícil que afrontar un final. Pero, a veces, terminar, es comenzar. Una nueva etapa, un nuevo conjunto de palabras. El último renglón es eso. Una serie de relatos, desde reflexiones a viajes, que irán ocupando cada domingo las líneas de un blog que homenajea a los finales que no lo son.

“El último renglón” es un proyecto que nace fruto de nuestra curiosidad, de lo que nos apetece transmitir, contar y hacer ver. Una anécdota, lo que nos pasó en un viaje, o lo que nos contó uno de nuestros mayores… todo tiene cabida es este espacio. Un espacio en el que queremos que participéis.

Somos dos personas. Marina, la pluma que se encargará de escribir las historias, e Iván, quien está detrás, difundiéndolas. A veces, por eso de que cada parte de un engranaje resulta igual de fascinante, alternaremos las funciones. Ambos ejercemos de periodistas, pero en un mundo en el que esta maravillosa profesión está tan desprestigiada, y donde prima la velocidad, queremos aprovechar este blog para escribir como nos gusta, dedicándole a cada renglón el tiempo que estimemos oportuno.