Sonrisas de Instagram

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Viajar a Marte

o al cuarto de la plancha.

Pero contigo.

Los versos no eran suyos, sino de Luís Alberto de Cuenca, pero no importaba. Propios o ajenos, sonaban igual de bien al otro lado de la pantalla. Tampoco estaban en el cuarto de la plancha, pero seguro que la habitación del hotel en el que se alojaban, allá en el otro lado del mundo, su mundo, tenía uno con el que lucir camisas impecables. A juego con sus sonrisas.

Ver vidas ajenas es, a veces, desolador. Uno tiende a comparar, a buscar relaciones de semejanza pero solo encuentra diferencias. Se confrontan victorias con derrotas, sin definir que son las unas o las otras. La elección de los elementos a hostigar puede impregnar la balanza de irrealidad.

Me mostraron la fotografía feliz y después los versos. Con el calor que hacía, mis ojos se fueron directamente hacia la piscina. Tenía vistas al horizonte, a esa fina línea en la que el mar acaricia el cielo y regala una combinación de azules que invita a contemplar el agua de cerca. Y a meter en ella los pies. Es solo en la orilla, con la proximidad que concede, cuando torna transparente. Nuestros ojos perciben la luz en función de cómo la absorben los cuerpos que miramos de la misma forma que ese ente infinito que es Internet difumina realidades.

Es disparatado resumir una vida en tres versos.

2 comentarios sobre “Sonrisas de Instagram

  1. En ocasiones, cada vez con más frecuencia, prestamos más atención a la vida de los demás que a la nuestra propia y nos quedamos con los momentos que estas personas nos enseñan a través de los medios de comunicación. Soñamos con situaciones, paisajes que nos alejan de la monotonía, comparamos y sentimos envidia. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Los sueños pueden alcanzarse, pero para ello hay que examinar la vida de uno mismo, desechar lo que no nos gusta y potenciar lo que sí.

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  2. El postureo y hacer alarde con reportajes fotográficos es una cosa que le “mola” a mucha gente…..y es que no se dan cuenta que están cediendo algo tan importante como es su intimidad..y lo que es peor …que a los demás non importa un “pito”.

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